Estaba esta tarde, dormidito, echándome mi siesta (descansando del madrugón para ir a trabajar) , cuando va y a mi padre no se le ocurre otra cosa que entrar en mi habitación y despertarme. Me dice: “ey, Amy, me tienes que ayudar, la Antonia (una amiga de mi madre) nos da su cinta para correr y tenemos que ir a buscarla”.

He estado un rato haciéndome el remolón, con lo bien que estaba en la cama, pero al final, tras ser avisado, de nuevo, por mi progenitor , me he levantado de mal humor.

Pero enseguida me he animado al pensar que con la cinta para andar-correr, ahora podría hacer ejercicio sin salir de casa. El sueño de toda persona a la que le gusta estar en forma, hacer deporte, pero por circunstancias de la vida , es un poco vago...

Y me he imaginado, equipado con una camiseta de tirantes, un pantalón corto de deporte, y mis flamantes nuevas bambas para hacer running. Me olvidaba: también llevando una cinta, de estas tan cutres, en la cabeza para el sudor. Porque ya me he visto dedicando mis tardes, todo sudoroso, corriendo (bueno andando) horas y horas , sin parar sobre la cinta.

Lástima que cuando he llegado a la casa de la que nos donaba el artilugio, se me han quitado las ganas. Vaya cacharro, yo creía que sería una cinta de estas modernas que hay en mi gimnasio (al que estoy apuntado desde noviembre y sólo he ido dos veces, y una era festivo) , que tienen un motor y se mueven solas, y tu sólo has de desplazarte casi sin esfuerzo, con un monitor que te indica las calorías consumidas, los kilómetros recorridos, las pulsaciones y no sé cuántas cosas más....

Esto, es un desastre, un muermo, ni pantalla , ni motor , ni nada. La cinta sólo se mueve si tu haces un esfuerzo descomunal, la arrastras, y te dejas el alma en cada paso , en cada zancada...

Mi madre, sin escuchar mis consejos para deshacernos del trasto, lo ha querido colocar en el balcón, y casi ocupa la mitad del espacio. Y me anima a utilizarla, diciéndome: “va niño, no te quejes tanto, que te estás poniendo fondón, sal al balcón y ponte a correr con la cinta, que te irá bien...”

A pesar de todos las recomendaciones, de la presión que percibo para utilizarla, no me acaba de convencer...Total, que no creo que salga mucho por el balcón , a no ser que sea para tomar el fresco...